Sin plugins, sin módulos de terceros, sin dos sistemas que hay que hacer hablar.
Cada PC sabe dónde está
Sucursal, punto de venta y depósito se configuran una vez por equipo. El vendedor no elige nada, y no se equivoca.
Caja por turno, con arqueo
Cada cajero abre y cierra su turno. Al cerrar, el sistema compara lo registrado contra lo declarado y el sobrante o faltante queda asentado.
La plata que te debe la tarjeta
Vendiste con tarjeta y todavía no cobraste. El sistema lleva el saldo con cada procesador, y al cargar la liquidación descuenta comisiones y retenciones y acredita el neto en el banco.
Panel de gestión que compara
Ventas, margen, cobranzas, tesorería, compras y stock del período, siempre contra el período anterior. Por sucursal, vendedor, medio de pago y categoría.
Promociones bancarias
Cargás las cuotas y los reintegros del banco y se muestran donde el cliente decide. Nunca tocan el total de la factura: el reintegro lo paga el banco.
Un vendedor que atiende la tienda de noche
En tu tienda online, el cliente escribe lo que necesita como se lo diría a un vendedor —"un aire frío/calor para un ambiente de 7×3 con bajo consumo"— y el asistente entiende, le muestra los productos del catálogo que encajan y le explica la diferencia entre dos usando las fichas técnicas.
Tienda online que no te descontrola
El catálogo online es el mismo maestro: no hay dos sistemas que sincronizar. Cada pedido de la web entra a una bandeja y vos lo aprobás o lo rechazás antes de que siga.
Tino le enseña a tu gente
El empleado nuevo le pregunta al asistente cómo se hace una nota de crédito, un domingo, y no te llama a vos. Lee el manual del sistema y contesta con el paso a paso.
Ninguna consulta se pierde
El CRM anota al que preguntó y no compró, sigue cada negocio por etapas y te avisa a quién contactar. Cada vendedor ve lo suyo; el encargado ve todo.
El circuito completo, no solo la factura
Presupuesto, seña, pedido de cliente, remito y prefactura, cada uno con su estado y enlazado con el siguiente. Sabés en qué punto quedó cada operación sin preguntarle a nadie.
Abonos mensuales facturados en bloque
Si cobrás servicios de abono, cargás los contratos una vez y facturás todo el mes de una, con ajuste automático por IPC.
Cuando algo sale mal, te dice cómo arreglarlo
Nada de "error inesperado". Qué pasó, por qué pasó, qué hacer, y un botón que te abre la pantalla donde se arregla — sin perder lo que estabas cargando.
Las novedades de ARCA que te tocan a vos
El sistema sigue lo que publican ARCA, la agencia de rentas de tu provincia y otros organismos, y te muestra solo lo que afecta a tu empresa según cómo estás inscripto y lo que usás: qué cambió, desde cuándo rige y qué tenés que hacer, con el enlace a la fuente oficial.
Una contabilidad que no se descuadra
Ningún asiento entra si el Debe no es igual al Haber, y una cuenta con saldo no puede desaparecer del balance. Al cerrar el ejercicio, el sistema arma solo la refundición, el cierre y la apertura del año siguiente, y antes te avisa si hay algo para corregir.
Varias razones sociales, un solo sistema
Si tu negocio tiene más de una empresa, cada una factura con su CUIT y su certificado, lleva sus propios libros y ve sus números. Los clientes y artículos que comparten se cargan una sola vez.
Arrancás con tus datos, no de cero
Tus artículos con sus precios, tus clientes y tus proveedores se suben desde el Excel que exportás de tu sistema actual. Si los títulos de las columnas no coinciden, elegís a qué corresponde cada una, y antes de grabar ves qué se crea, qué se actualiza y qué fila tiene algún problema.